Mis manos palpar quisieran, la suavidad que las tuyas tienen, y enlazadas conversar como dos que se quieren. Mirar tus pupilas fijamente para adivinar el secreto de tus encantos. Posar mis labios en los tuyos suavemente, para luego recordar momentos gratos. Esos son mis anhelos truncos, pues aunque eso quisiera, no podría recibir el contento de brindarte con vehemencia el tibio aliento de un beso que darte [...]
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Domingo, Junio 21, 2009
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